Incas

Cultura Incas




La civilización inca o tambien llamada quechua, es reconocida como una de las más grandes civilizaciones precolombinas, se piensa que esta civilización estuvo entre los siglos XII y el siglo XIV, fue desarrollada en el actual territorio del país Perú aproximadamente una mitad de la superficie actual de este mismo.

Gracias a múltiples estudios se ha llegado a la conclusión de que los incas habían desarrollado su propia literatura, a la cual designaron como literatura quechua o incaica, por medio del idioma que ellos mismos crearon por así decirlo, este se trataba del idioma quechua, el cual era el idioma dominante en todo el imperio de una manera oral, tambien se dividían en dos clases las cuales son:
  • La literatura cortesana la cual se diferenciaba de la literatura popular por ser "oficial" por así decirlo, esto nos quiere decir que estaba principalmente hecha en las cortes de los incas, y esta a su vez era empleada por maestros por así decirlos, que cabe decir eran profesores que enseñaban a gente muy importante o de alto rango como lo eran los hijos de los nobles. los géneros de estos eran variados pero entre todos ellos sobresalían el género épico, dramático y el didáctico.
  • Como mencione anteriormente lo que diferencia esta clase de literatura con la anterior, era principalmente por el tipo de personas que era generada, esas personas eran los habitantes del pueblo y del campo. De hecho se consideraba como una actividad cotidiana, representaban muchas cosas como las danzas, las guerras, los actos culturales, y demás, esto nos da a entender que era de género lirico.


Artes

Tres fueron las grandes características de la arquitectura inca: solidez, sencillez y simetría. Las construcciones del pueblo fueron rústicas; en cambio, las realizadas por el Estado inca para las funciones de la administración, la defensa y el culto fueron complejas y monumentales. Esta arquitectura pública tiene un estilo altamente funcional que se distingue principalmente por sus técnicas avanzadas de planificación territorial, y el refinado uso de la piedra. En la costa el material preferente era el adobe. Se mencionan tres momentos en esta arquitectura: el ciclópeo o el de las grandes piedras; el poligonal o de las piedras de muchos ángulos; y el imperial, con sus piedras en forma de sillares rectangulares o cuadrados. Hasta hoy causa asombro el tamaño de las piedras en algunos edificios, y el ensamblado de piedras de diferente forma y tamaño (alguna de hasta de doce ángulos), sin usar argamasa y que encajan tan perfectamente que entre sus junturas no pasa ni una hoja de papel. n cuanto al plano, los edificios son de base rectangular y de un solo piso; característica netamente inca son los vanos de forma trapezoidal. Los ejemplos más típicos de esta arquitectura se encuentran en la ciudad que fue la capital de los incas, Cuzco, donde destacan Sacsayhuamán y el Coricancha. Otros complejos importantes fueron las de Písac, Ollantaytambo y Machu Picchu.

Machu Picchu fue descubierto científicamente en 1911 por el estadounidense Hiram Bingham. Está ubicada a casi 2400 metros de altura, en la provincia de Urubamba, departamento del Cusco, en pleno Andes Amazónicos. Se trata de un conjunto de edificaciones, palacios, torreones (sunturhuasis), miradores, depósitos, lavaderos y terrazas agrícolas, que se elevan entre las montañas Machu Pichu (sabio que come coca) y Huayna Pichu (joven que come coca). Es sin duda una de las realizaciones más impresionantes de la arquitectura e ingeniería a nivel mundial. Pocas obras como esta muestran tanta armonía con el entorno natural. Fue construido, según algunas hipótesis en el gobierno del Cápac Inca Pachacútec y Mama Anahuarque, en el siglo XV. Actualmente es uno de los sitios antiguos más importantes del mundo y el principal destino turístico del Perú. En 1983, fue incluida por la Unesco en la lista del Patrimonio de la Humanidad. Sacsayhuamán, es un extenso complejo arquitectónico situado a menos de un kilómetro del Cuzco, conformado por tres murallas en zig zag, levantadas con bloques ciclópeos de granito, que se conservan en muy buen estado. Actualmente esta constituido por tres baluartes de mampostería de piedras enormes, pero en su momento de esplendor tenía edificaciones mayores y otras construcciones menores en su cima, que fueron destruidas por los españoles. Estos desconocían su verdadera función y la llamaron “fortaleza”, es decir, le atribuyeron una función militar; sabemos ahora que lo más probable es que haya tenido una función religiosa (templo del Sol) y científica (observatorio astronómico), y/o administrativa. El Coricancha, que significa recinto de oro, era el principal templo del Sol situado en el Cuzco, que está construida con mampostería de piedra encajada cuidadosamente sin argamasa (simulando una mazorca de maíz). Interiormente se dividía en varias habitaciones con hornacinas destinadas a las ofrendas o las imágenes: la principal estaba dedicada al Sol, con paredes recubiertas con planchas de oro; y la segunda, dedicada a la Luna, cubierta con planchas de plata; y otras había para Huiracocha, el trueno y el relámpago, y los dioses de las provincias sometidas por los incas, aparte de las habitaciones de los sacerdotes y las mamaconas. Sobre sus muros se eleva actualmente el Convento de Santo Domingo. Entre otros templos importantes que se conservan, cabe citar la de la Casa del Sol en la isla del lago Titicaca; y el templo de las Tres Ventanas en Machu Picchu. En cuanto a los palacios, se destaca el de las Ñustas, también localizado en Machu Picchu; el Amarucancha y el Colcampata, en el Cuzco.

También es representativa de la arquitectura inca el complejo de Tambo Colorado en Pisco y el sector Inca de la Huaca "La Centinela" centro administrativo de los chinchas en Chincha, ambas en departamento de Ica.

Es de destacar el sentido urbanista que dieron los incas a sus obras públicas. El plano de sus ciudades estaba basado en un sistema de avenidas que convergían en una plaza abierta rodeada de edificios administrativos y religiosos. Además, supieron convertir en habitables terrenos naturalmente inhóspitos, cuando en Europa no existía nada que se le equiparara, pues la geografía europea es benigna para la habitabilidad del hombre (ni las montañas, ni los bosques, ni la altitud de los terrenos alcanzan las dimensiones que el antiguo hombre peruano tuvo que vencer para realizar sus proezas de arquitectura y urbanismo). El ordenamiento territorial y urbano obedecían a una planificación y a un razonamiento lógico que hasta el día de hoy puede observarse en los restos arqueológicos. Mientras tanto en la España de su apogeo mundial (siglo XVI) no era posible ver el final de una calle, sin que se atravesaran otras. El ordenamiento urbano llamado "moderno" no llegaría a Europa sino varios siglos después.

Otros logros destacables incluyen la construcción de puentes colgantes a base de sogas (algunos de casi cien metros de longitud), los extensos caminos empedrados que comunican la variada geografía andina, los canales de regadío y acueductos.

Organización social

El ayllu

La base de la organización social del Tahuantinsuyo estuvo en el Ayllu, palabra de origen quechua y aymara que significa, entre otras cosas: comunidad, linaje, genealogía, casta, género, parentesco. Puede definirse al ayllu como el conjunto de descendientes de un antepasado común, real o supuesto que trabajan la tierra en forma colectiva y con un espíritu solidario.

En el Imperio todo se hacía por ayllus: el trabajo comunal de las tierras (tanto las del pueblo mismo como las del Estado); las grandes obras públicas (caminos, puentes, templos); el servicio militar y otras actividades.

El jefe del ayllu o curaca era el anciano más recto y sabio, asesorado por un grupo de ancianos. Sin embargo, cuando el peligro amenazaba, el mando militar lo ejercía un sinchi, guerrero aguerrido y prudente, elegido entre los más fuertes del ayllu.

Clases sociales


El Inca Pachacútec y su hijo, el príncipe heredero Túpac Yupanqui (dibujo de Martín de Murúa).
La sociedad en el Incanato estuvo organizada a base de clases sociales. Existían dos clases muy diferenciadas: la Nobleza y el Pueblo. En cada una de estas clases había diversos niveles.
  • Nobleza:
  • La realeza o la corte imperial, conformada por el Inca (el monarca o rey), la Coya (esposa principal del Inca) y los príncipes legítimos o auquis.
  • Nobleza de Sangre, conformada por los descendientes de cada Inca, quienes integraban los ayllus reales o panacas. Ejercían las más altas funciones, como funcionarios imperiales, gobernadores, generales, sumos sacerdotes, etc.
  • Nobleza de Privilegio, cuyos miembros no pertenecían a la familia real, sino que eran nacidos del pueblo, pero que por sus grandes servicios prestados al Estado (en las guerras, en el culto religioso, en las obras públicas, etc.) habían alcanzado tal jerarquía. Tal era el caso de los jefes militares, los sacerdotes y las acllas o escogidas.
  • Nobleza de las nacionalidades derrotadas, es decir, los curacas y sus parentelas que conformaban la aristocracia regional y local.
  • Pueblo:
  • Los artesanos, es decir, los que hacían trabajos artesanales: los orfebres, plateros, tejedores, olleros, chicheros, carpinteros, ojoteros. Los más reputados eran los orfebres y plateros de la costa (como los chimúes), así como los tejedores de tejidos finos de la región del Collao (cumbicamayocs).
  • Los mercaderes, que era una clase muy especial dentro las poblaciones costeras, que se ocupaban del trueque y del intercambio. Tal es el caso de los tratantes o comerciantes chinchanos y los del extremo norte del imperio (costa del actual Ecuador), donde eran conocidos como mindalás. Fueron los españoles quienes le dieron el nombre de “mercaderes”, concepto ajeno a la mentalidad indígena, que desconocía el uso de la moneda. Controlaban el comercio del spondylus, estaban exonerados de los trabajos comunales y públicos, aunque tributaban en especie tanto a su curaca como al Estado imperial.
  • Los hatunrunas, que quiere decir hombres grandes, conformaban la gran masa del pueblo que se dedicaba a las labores agrícolas y pastoriles, aunque también prestaban su trabajo en las obras públicas. Vivían agrupados formando parte de los ayllus. De entre ellos se elegían a los soldados, a los mitmas y a los yanas. Eran los verdaderos sustentadores del imperio.
  • Los pescadores, vivían a lo largo del litoral, en pueblos separados de las aldeas campesinas y sin poseer tierras de cultivo, formando una clase social distinta. No solo pescaban, sino que cazaban aves y cosechaban eneas que usaban como materia prima para sus embarcaciones y chozas. Salaban los pescados y los intercambiaban con otros productos.
  • Los mitmas o mitmaqkunas, llamados también mitimaes, eran aquellos pobladores quechuas enviados a colonizar los nuevos territorios conquistados y formar así una barrera contra las poblaciones fronterizas todavía no dominadas por los Incas. Había otro tipo de mitmas, los de las etnias sometidas, que como castigo a su rebeldía, eran enviados a zonas distantes de su lugar de origen, para ser sometidos a vigilancia. Este último tipo de mitimaes aumentó en los años inmediatamente anteriores a la conquista española.
  • Los yanas, eran prisioneros de guerra o bien solo simples individuos desarraigados de sus ayllus por capricho del Inca o del curaca para ejercer como siervos, en tareas domésticas, agrarias y pastoriles. El Inca solía donar yanacunas a los altos dignatarios, a los jefes guerreros y a los curacas. El estatus del yanacuna era de por vida y lo transmitía a sus descendientes. De acuerdo a quien sirviera recibía diversos nombres. Cuando lo hacían en beneficio de personas o familias, se los llamaba yanas o yanacunas; cuando estaban al servicio del Inca y del Estados, se los denominaba yanayacos o yanayacocunas.
  • Las mamaconas o acllas, mujeres que desde temprana edad eran reclutadas de todo el imperio para ser internadas en los acllahuasis. Allí se dedicaban a la fabricación de textiles, la preparación de bebidas para los ritos, y otras labores; algunas eran seleccionadas para convertirse en las esposas secundarias del Inca o para ser entregadas como premio a los curacas y jefes principales.
  • Las pampayrunas o mitahuarmis eran mujeres que por mandato del Estado estaban obligadas a ejercer la prostitución, pero fuera de las poblaciones, en el campo. Se trataba de mujeres prisioneras, capturadas en las guerras. Así se pretendía evitar que hubieran violaciones u otro tipo de acoso de parte de los jóvenes solteros hacia las muchachas o las mujeres casadas.
  • Los piñas o pinas, eran prisioneros de guerra, que estaban en el último escalón de la pirámide social del Imperio. De acuerdo a Waldemar Espinoza, estaban sometidos a la esclavitud, pero solo al servicio del Inca y del Estado imperial; no había piñas al servicio de particulares. Se los destinaba a las plantaciones de coca (cocales) en la ceja de selva, donde el trabajo era muy extenuante. Sin embargo, no se puede considerar esclavista al Estado inca, pues el número de esos piñas era ínfimo en comparación con el número total de la población.

Economia

La economía incaica estaba basada en la previsión y planificación de todas las etapas del proceso productivo. En el Tahuantinsuyo, nada estaba fuera del control permanente y directo del Estado, que, haciendo suyas las experiencias tecnológicas y culturales desarrolladas por las culturas preincas, organizó un aparato productivo, fundamentalmente agrícola, que dio solución a los problemas de alimentación, vestido, vivienda y seguridad social de una población cada vez más numerosa.

No hay consenso en cuanto al cálculo sobre el número de pobladores que albergaba el imperio inca a la llegada de los españoles. John Rowe lo calculó en seis millones; por su parte, Noble David Cook (1981) lo elevó a nueve millones. Otros investigadores dan cifras menores.

El trabajo

El trabajo era considerado como una función social de la que no podía eximirse ningún individuo; era pues obligatorio. Todos los habitantes del Imperio, hombres y mujeres, debían trabajar, pero no era igual para todos sino que se asignaba a cada individuo según sus capacidades. A nadie se le exigía más de lo que podía dar; así, el niño trabajaba mucho menos que el joven y este menos que el adulto, edad en la que se exigía el máximo esfuerzo, descendiendo después la exigencia a medida que iba ascendiendo la edad.

El trabajo era colectivo, pues siempre lo hacían con la intervención de todos los miembros de la comunidad o ayllu, los mismos que se ayudaban mutuamente unos a otros. Modalidades de trabajo comunitario eran la mita, el ayni y la minca.
  • El ayni.- Consistía en la ayuda mutua o recíproca que se prestaban las familias que componían el ayllu, principalmente en las labores del campo. Cuando un miembro del ayllu no podía labrar su parcela, venía otro a ayudarle en esa labor; luego aquel devolvía el favor de similar manera.
  • La minca.- Consistía en el trabajo en masa que realizaban los ayllus para cultivar las tierras del Inca y del Sol o cuidar sus rebaños. El Inca y los sacerdotes les proporcionaban todo lo necesario: herramientas, vestidos, bebidas, etc.
  • La mita.- Era el trabajo obligatorio y por turno que debían prestar por tres meses al año los varones de 25 a 50 años de edad en las grandes obras públicas: caminos, puentes, templos, palacios, fortalezas, el laboreo de las minas, el cultivo de la coca, el servicio militar, y también servicios como el de los chasquis y el de la guardianía de los puentes.

Comercio y navegacion

Entre los incas, y en general en todas las culturas andinas, se empleó el comercio de trueque y el intercambio, que consiste en el cambio que hace un individuo de los productos que le sobran por otros que, a su vez, necesita. Así, por ejemplo, los habitantes de la costa intercambiaban sus productos (pescado seco, conchas, etc.) con el de los habitantes de la sierra (alimentos, lana, etc.).

Había en la costa una clase dedicada exclusivamente al trueque y el intercambio a larga distancia, a cuyos miembros los españoles les dieron el nombre de “mercaderes”, concepto ajeno a la mentalidad indígena, que desconocía el uso de la moneda. Se ha investigado el caso específico de los “mercaderes” o tratantes de Chincha: sabemos que la administración inca, al conocer que el valle de Chincha se hallaba tan poblado al punto que no podía satisfacer la alimentación de todos sus habitantes, decidió dividir a su población económicamente activa en tres grupos: agricultores, pescadores y “comerciantes”. Estos últimos ascendían a seis mil. Otros tratantes o “mercaderes” de importancia eran los de la costa del actual Ecuador. Uno de los productos más preciados del intercambio comercial era la concha spondylus.

En sus viajes marítimos, dichos “mercaderes” llegaron a regiones costeras tan alejadas como Panamá y Costa Rica, y posiblemente hasta las costas del sur de México. Para cubrir esas rutas usaban resistentes balsas de madera impulsadas a vela; se afirma también que, hacia 1460, el entonces príncipe Túpac Yupanqui organizó una nutrida expedición de balsas que descubrió unas misteriosas islas llamadas Auachumbi y Ninachumbi, que se ha querido identificar con las islas Galápagos, la isla de Pascua e incluso con la lejana Polinesia.

No existía la moneda; sin embargo, se tiene evidencia de que algunos productos hacían las veces de moneda, como por ejemplo, el ají, la sal, el maíz, el algodón, la coca, plumas de aves y conchas marinas. Se mencionan también hachas pequeñas o tumis. El que vendía recibía en pago cualquiera de estos productos. Cuando compraba, pagaba a su vez con los referidos productos.

Ganadería

La ganadería, a diferencia de la agricultura, fue menos favorecida. Esto se debió a la escasa fauna andina. Aun así, constituyó la única ganadería existente en la América precolombina, constituida por los dos camélidos sudamericanos domesticados: la llama y la alpaca, de los que aprovechaban tanto su carne para alimento, como su fibra o lana para sus vestimentas. La llama también fue utilizada como medio de transporte de carga. Aprovecharon también la carne y la lana de la vicuña y el guanaco (camélidos salvajes), para lo cual organizaban cacerías llamadas chacos o chakus. A los camélidos sudamericanos se les llama también auquénidos, término erróneo que no debe usarse, pues auchenia corresponde científicamente a un grupo de insectos de la familia de los Curculiónidos (gorgojos).

Criaron también el cuy, roedor andino que hasta hoy es la base de muchos potajes de la gastronomía andina. Se los alimentaba con las hojas de las mazorcas de maíz (panca) y hierbas. Se aprovechaba también una especie de cuy silvestre, llamado cari. En la costa se criaba una especie de pato, hoy ya extinguido; también se consumía la carne de perro, especialmente entre los huancas.

La ganadería se relacionaba estrechamente con la agricultura. Los incas no concebían una sin la existencia de otra. Al igual que la agricultura, la ganadería estaba distribuida entre el Sol, el Inca, la nobleza y el pueblo.

Agricultural

La ganadería, a diferencia de la agricultura, fue menos favorecida. Esto se debió a la escasa fauna andina. Aun así, constituyó la única ganadería existente en la América precolombina, constituida por los dos camélidos sudamericanos domesticados: la llama y la alpaca, de los que aprovechaban tanto su carne para alimento, como su fibra o lana para sus vestimentas. La llama también fue utilizada como medio de transporte de carga. Aprovecharon también la carne y la lana de la vicuña y el guanaco (camélidos salvajes), para lo cual organizaban cacerías llamadas chacos o chakus. A los camélidos sudamericanos se les llama también auquénidos, término erróneo que no debe usarse, pues auchenia corresponde científicamente a un grupo de insectos de la familia de los Curculiónidos (gorgojos).

Criaron también el cuy, roedor andino que hasta hoy es la base de muchos potajes de la gastronomía andina. Se los alimentaba con las hojas de las mazorcas de maíz (panca) y hierbas. Se aprovechaba también una especie de cuy silvestre, llamado cari. En la costa se criaba una especie de pato, hoy ya extinguido; también se consumía la carne de perro, especialmente entre los huancas.

La ganadería se relacionaba estrechamente con la agricultura. Los incas no concebían una sin la existencia de otra. Al igual que la agricultura, la ganadería estaba distribuida entre el Sol, el Inca, la nobleza y el pueblo.

Los incas se valieron de varias técnicas para ganar terrenos de cultivo (andenes, camellones, hoyas, pozas secas), así como usaron y ampliaron los sistemas de riego heredados de las culturas preincaicas (acueductos y canales). Todo ello se amplía en la sección de Tecnología agrícola.

Se estima que los incas cultivaron más de ochenta especies vegetales, entre ellas especies alimenticias como la papa, el camote, el maíz, el olluco, la oca, la quinua, el ají, el tomate, el maní, el pallar, la palta, la yuca y el frijol. Es de destacar la papa, cuya domesticación ha sido el gran aporte de la civilización andina para la alimentación mundial. Cultivaron más de 200 variedades de papa. Se las consumía sancochadas, con cáscara y todo, y también se las sometía a procesos de conservación, obteniendo la papaseca y el chuño.

El maíz, domesticado en el Antiguo Perú de manera independiente con respecto a México, fue también la base de la alimentación y era comido en muy variadas formas: tostado (cancha), sancochado (mote) y en una especie de pan llamado tanta. Sus hojas eran consumidas como legumbres y de sus granos hacían también la famosa chicha o acja, la bebida preferida del Imperio.

Cultivaron también plantas industriales como el algodón y el magüey. Del algodón hicieron tejidos. Del maguey aprovecharon sus fibras para hacer sogas resistentes y calzados. Otras plantas cultivadas fueron la tabaco (sairi) y coca (cuca) para uso ritual y medicinal.

De acuerdo a los cronistas, las tierras del Imperio se dividían en tres sectores:

  • Tierras del Sol, destinadas a la obtención del alimento necesario para la ofrenda de los dioses y para el sustento de la clase sacerdotal encargada del culto.
  • Tierras del Inca o del Estado, destinadas a proporcionar alimento al Inca, su familia, la nobleza y los funcionarios. De estas tierras se sacaba también alimento para la gente que trabajaba al servicio del Inca, para los ejércitos en campaña y para ayudar a los pueblos que por alguna catástrofe perdían sus cosechas. Estos alimentos se guardaban en los graneros. Tanto las tierras del Sol como las del Inca eran trabajadas en comunidad por el pueblo.
  • Tierras de las comunidades, eran de mayor extensión destinadas a los ayllus para que obtuvieran su sustento. Cada año se hacía el reparto de estas tierras entre los hombres y mujeres aptos para realizar las labores agrícolas. Cada hombre casado recibía un tupu (o topo), otro por cada hijo varón y medio tupu por cada hija mujer. De acuerdo a las informaciones del Inca Garcilaso, un tupu era igual a una fanegada y media (2880 m²) y representaba una extensión de tierra donde se podía sembrar un quintal de maíz (46 kg).47 En realidad, según la opinión de Baudin, un tupu era el lote de terreno necesario para cultivar lo suficiente para una familia sin niños. Su extensión debía variar según la clase de tierra.
Sin embargo, el sistema de propiedad de la tierra era mucho más complejo. Había también tierras que eran de propiedad de los ayllus reales y de las panacas; otras que eran destinadas para sustentar a las huacas en el mantenimiento de su culto; otras que estaban en posesión de los curacas regionales o locales.

Tecnología:
El imperio inca ha sido de gran importancia para nuestro desarrollo porque con ellos se dio inicio al desarrollo de diversos factores de vida, como por ejemplo la agricultura, tecnología, la estructura política, la arquitectura y sistemas de comunicación.


LAS COCHAS

Fue una técnica muy particular usada por los incas, estaban compuestos por varios surcos que no eran más que hendiduras en la superficie de la tierra, el agua no podían empozarse más de un día ya que los cultivos podía pudrirse.





LOS ANDENES

Los andenes o terrazas, son notables construcciones, cuyo objetivo es disponer de un mayor número de tierras cultivables, ya que como es conocido, en muchos valles de la sierra las áreas de cultivo son muy escasas, debido a la geografía existente.






HOYAS DE CULTIVO

Fue una técnica muy particular usada por los incas, estaban compuestos por varios surcos que no eran más que hendiduras en la superficie de la tierra, el agua no podía empozarse más de un día ya que los cultivos podía pudrirse.




culturas

La religión del Inka trataba de hacer ceremonia con la naturaleza dividiendo su medio Ambiente como el sol, la Luna, La Tierra entre otros.


La Mayoría de los pueblos del imperio Inca sus religiones eran hacia los Dioses: La Pachamama que significa la adoración a la Tierra o Madre Tierra, Viracocha que era el Dios creador de toda la naturaleza, fueron los Dioses más reconocidos Junto al Dios Inti que es el sol.

Su caracterización de la Religión Inca se caracterizó politeísta ( personas que adoran a varios dioses) quiere decir que sus dioses eran seres del mundo como el agua, la lluvia, el viento y entre otros… También eran heliolatra significa que todas las religiones giraban alrededor del Inti que es el Dios sol.

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